The city in fragments
A walk through the city in pieces — streets, windows, ordinary scenes, and everything else in between. Cities reveal themselves in fragments.
Tbilisi, la capital de Georgia, tiene algo de las ciudades que el tiempo no terminó de ordenar. Un aire húmedo y frío, fachadas descascaradas, paredes cubiertas por sucesivas capas de pintura y revoque, de colores y épocas diferentes. Cada reparación parece contar con un autor distinto, alguien que, en algún momento, se ocupó de remediar aquello que tenía a su alcance.
Las puertas de madera, vencidas por los años, dan paso a escaleras de granito o piedra que parecen haber resistido mejor que todo lo demás. Algunas conservan todavía alfombras rojas, con quemaduras de cigarrillo y los bordes levantados por la humedad que fue desprendiéndolas del suelo.
A primera vista, estos lugares no parecen ofrecer demasiado a la contemplación. Sin embargo, hay algo en ellos que me retiene. Podría pasar (paso) horas examinando las huellas que el tiempo ha dejado: las reparaciones sucesivas, las capas de pintura, las soluciones improvisadas que alguna vez fueron definitivas. Me interesa esa forma de existencia en la que las cosas no necesitan parecer otra cosa que lo que son. Hay cierta honestidad en lo que se limita a cumplir su propósito, sin aspirar a la aprobación de quien lo mira. Quizás sea esa misma cualidad la que busco en las personas: una forma de estar en el mundo que no pretenda aparentar.









